martes 24 de noviembre de 2009

¿Vives en Michoacán? Participa.



Aquí les dejo una convocatoria para tod@s los que viven en Michoacán.

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domingo 11 de octubre de 2009

Ganadores y algunas conclusiones del FICM 2009 (Morelia Film Fest)

Las miradas y las voces que asistieron a esta 7a edición coinciden en cuatro cosas a manera de conclusión: a) La gran selección y participación del género documental, realmente conquistó a críticos, cinéfilos de verdad, ciudadanos a pata (sin fines de facetismo) y los grupi-snobs que nunca faltan. b) La selección de cortometraje mexicano dejó mucho que desear (algunas honrosas excepciones, por supuesto) en cuanto a la riqueza de sus narraciones e historias llevadas a la pantalla grande. c) La programación en general no se mantuvo en relación a otros años y no menos importante, d) El premio al mejor cortometraje michoacano deja un hueco nefasto entre sus participantes y un "sospechosismo" que sigue apestando a fraude como en otros años. ¿Acaso seguimos tratando mal a los de casa o es que este año no hubo temáticas de corte indigenista? Sea como sea, el FICM nuestro de cada año llegó a su fin. Aquí les dejo los ganadores y por qué no, hablemos sin tapujos de este festival que no deja de generar amor/odio entre sus asistentes, afectados, voyeristas, beneficiados, etcétera. Toda opinión es bienvenida. Saludos desde esta guarida y nuevamente, que tengan un estancia placentera por estas letras, imágenes, videos y/o fotos.

CONCURSO MICHOACANO DE GUIÓN DE CORTOMETRAJE
Premio al mejor guión para Inferum de Jorge Armando Moreno Calderón.

SECCIÓN MICHOACANA
Premio al mejor trabajo de la sección michoacana para Nebraska de Adrian Ortiz.

SECCIÓN DE CORTOMETRAJE MEXICANO
Mención especial para 5 recuerdos de Alejandra Márquez y Oriana Alcaine.
Mención especial para El secreto de Martín Cordiani de Isaac Ezban.
Mención especial para El sótano de Mario Guerrero.
Premio especial García – Bross / Studio 5 de mayo para Felipe de Lenz Claure.
El Premio al mejor cortometraje de Animación es para ¿Y el agua? de Dominique Jonard.
El Premio al mejor cortometraje de Ficción es para Señora Pájaro de Véronique Decroux.

SECCIÓN DE DOCUMENTAL
Mención al Mejor documental realizado por una mujer para Rehje de Anaís Huerta y Raúl Cuesta.
Premio al Mejor documental realizado por una mujer para La sirena y el buzo de Mercedes Moncada Rodríguez.
Mención al mejor cortometraje documental para Retrato de un contorno de Jaime Munguía.
Premio al mejor cortometraje documental para El suicidio del tiempo (Pavel González) Daniel González Olvera.
Mención al mejor largometraje documental para Flores en el desierto de José Álvarez.
Mención al mejor largometraje documental para El informe Toledo de Albino Álvarez.
Premio al mejor largometraje documental para Presunto culpable de Roberto Hernández y Geoffrey Smith.

SECCIÓN DE LARGOMETRAJE MEXICANO
Mención Especial a Vaho de Alejandro Gerber Bicecci.
Premio al Mejor Largometraje Mexicano a Alamar de Pedro González-Rubio.

PREMIO DEL PÚBLICO
Premio del Público para Largometraje de Estreno a Soundtrack for a Revolution realizado por Dan Sturman y Bill Guttentag.
Premio del Público para Largometraje Mexicano en Competencia a Alamar de Pedro González-Rubio.

MORELIA LAB
Premio IMCINE de 50 mil pesos: Obispo Verde de Andrés Eichelman Kaiser
Desarrollo de proyecto latinoamericano de 50 mil pesos: Puerto Padre de Gustavo Fallas
Uso de una Cámara Cine Alta: Encuentro en Burgos, para Andrea Álvarez.



Fuente: http://www.moreliafilmfest.com/


domingo 13 de septiembre de 2009

25 años, tienen sentido. Sistema Michoacano de Radio y Televisión.

Hoy me gustaría retornar a este espacio -por enésima vez- con un tema que no tiene relación directa con el séptimo arte. Se trata de una felicitación a un medio público de comunicación que verdaderamente siento mío (como ciudadano mexicano) y NO como una institución que busca ser un medio gubernamental, una extensión y brazo mediático del partido o color en el poder. No al menos en su concepción original, ni en su función social para lo que fue creado. Aunque debo ser honesto también y sí aceptar -sin dejar de mencionar como mero referente- que este Sistema no ha tenido una trayectoria fácil, como el resto de sistemas de comunicación radiales o televisivos de este país. Los ejemplos bastan y sobran en demasía, pero hoy no nos atañen sus disfuncionalidades, ni sus problemas sindicales o presupuestales (otros aspectos duros de la realidad nacional de estos medios). Propongo en todo caso, rescatar brevemente detalles de su trayectoria sin más, ni más.

En este mes de Septiembre del 2009, el Sistema Michoacano de Radio y Televisión (SMRTV) cumple 25 años al servicio de la ciudadanía de este entrañable y hermoso Estado de México: Michoacán. Es un honor hablar de él y de los festejos que se avecinan porque este cuarto de siglo que el SMRTV cumple, no ha transcurrido en vano y por el contrario, su actividad ha influenciado fuertemente a las radios y televisoras regionales de este país. ¿Tienen una idea por qué? Hagamos un poco de memoria histórica y recorramos algunos aspectos que concretamente lo demuestran:

1. Fue el primer sistema regional de televisión en transmitir por los Satélites Morelos I y II.

2. El SMRTV cubrió y emtió su señal a nivel nacional en eventos como: La visita de Juan Pablo II, así como diversos informes de gobierno y toma de posesión de gobernadores de estados vecinos durante la década de los ochenta. Además de la ceremonia del Grito de Independencia, siendo presidente de la república el Lic. Miguel de la Madrid Hurtado, en Dolores Hidalgo, Guanajuato.

3. También su actividad se ha emitido a nivel internacional con eventos como el Festival Internacional de Música de Morelia y algunas ediciones del Festival Internacional Cervantino (en Guanajuato capital). Hoy en día, su señal sigue llegando a países como Estados Unidos y Canadá, a través de Mexicanal quien la retransmite por el sistema de cable Direct Tv. Más detalles en: http://mexicanal.com/

4. La trayectoria de este Sistema, también ha fomentado el análisis y la reflexión del quehacer de los medios públicos de este país, por ejemplo, un año después de su creación (29 de Septiembre de 1984), en 1985, realizó el Primer Encuentro Nacional de Televisiones Regionales, primer antecedente obligado de lo que más tarde sería LA RED (Red Nacional de Televisoras Educativas y Culturales, A.C.).
Al año siguiente, el Sistema Michoacano organizó el coloquio “La Televisión y el Niño” y no podemos dejar de mencionar la participación activa en cada una de las reuniones periódicas que organiza LA RED, donde se sigue proponiendo y discutiendo la actividad de los medios públicos mexicanos.

5. El año pasado (2008), en el marco de su Aniversario número 24 y bajo un contexto complicado de reformas legales (que hoy en día se siguen discutiendo), este Sistema organizó el Simposio "Los Medios Públicos en la Era de la Digitalización", en el cual sus destacados participantes llegaron a conclusiones muy interesantes que pronto podrán ser consultadas en una memoria electrónica que estará disponible en formato PDF en su portal. Estaremos pendientes de esta publicación y en su momento la daremos a conocer en este espacio.

6. Es considerado como uno de los canales regionales y culturales más importantes de México, después de Canal Once (del Instituto Politécnico Nacional), TV UNAM (Universidad Nacional Autónoma de México) y Canal 22 del Consejo Nacional para la Cultura y las Artes (CONACULTA).

7. Es uno de los pocos canales de televisión que cuenta con unidad terreste satelital. Mérito que hay que reconocer a la actual administración y que muy pronto pondrá en funcionamiento. Así como la reciente digitalización de sus estudios y listos para esta era que se avecina.


8. Los festejos de este 25 aniversario promenten una intensa actividad que se va a desarrollar del 20 al 25 de septiembre con talleres, exposiciones, conciertos, obras de teatro, seminarios, conferencias magistrales y páneles de análisis. Aquí el programa y la calidad de sus invitados:


Click en la imagen para conocer el programa


Termino este post reconociendo que efectivamente los medios públicos -de México y cualquier país- deben ser medios de gobierno y no del gobierno, medios de los y para los ciudadanos y no para servir a causas partidistas, ni de ningún otra índole que no tenga como fin último el servicio a la sociedad. Su importancia radica en la vocación de desarrollo social y comunitario, bajo el espíruto de la difusión de la cultura, las tradiciones y los valores de las distintas comunidades a las que pertenecemos. Sin embargo, queda mucho por exigir a sus directivos, a su personal de base, a los gobernantes y a nosotros mismos como ciudadanos, porque estos medios son los que pagamos con nuestros impuestos y nos pertenecen como ciudadanía.
Es cierto que su marco legal debe modificarse. No es posible que operen con lo que los Congresos Estatales "consideran prudente" para su desarrollo y que el autofinanciamiento se descarte como un modelo realmente operativo, aún cuando hay ejemplos exitosos en otros países que podrían servir como muestra. Pero de estos temas hablaremos en otra ocasión. ¡Felicidades Sistema Michoacano de Radio y Televisión!

http://www.smrtv.michoacan.gob.mx/





Recomiendo algunas notas para ampliar la información sobre el SMRTV y/o estos festejos:
http://www.cambiodemichoacan.com.mx/vernota.php?id=108181
http://www.michoacan.gob.mx/SMRTV/XXV_aniversario_del_SMRTV
http://www.youtube.com/watch?v=3CS9ISC3eys

jueves 4 de junio de 2009

A propósito de los sueños (migratorios).

Por: Alberto Zúñiga Rodríguez / betursus@yahoo.com.mx

En el archivo fílmico nacional (o por coproducción con otros países) se siguen incorporando títulos con temática de viajeros, pero no precisamente con la cualidad de turistas y el hedonismo que los motiva a conocer nuevos sitios. Se nota que sigue vigente la imperiosa necesidad de describir el difícil trayecto que viven los connacionales que deciden abandonar esta tierra y buscar en la del vecino una nueva oportunidad de vivir otra vida. Da igual prácticamente que vengan del sur, del centro o del norte (incluso de otros países) porque el objetivo es el mismo, burlar el Río Bravo, la migra, sobrevivir a los coyotes, el desierto, la corrupción, el calor y otros obstáculos.
En estos días especialmente me llamó la atención –después de la veda fílmica por causas de salubridad nacional ampliamente conocidas- que dos películas de migrantes se sucedan en las marquesinas de los cines: Sin Nombre de Cary Fukunaga y 7 soles de Pedro Ultreras. Para fines prácticos y lo que hoy pretendemos subrayar en este espacio, la primera producción será motivo de referencia.
Reza la sabiduría popular que cuando uno critica lo ajeno, olvidamos lo que hay en el interior de casa, o sencillamente toda la basura que pudiéramos sacar, la mandamos al último sitio del escalafón de nuestros intereses que motivan la crítica. En Sin Nombre, entre líneas se puede descifrar que efectivamente en la búsqueda del sueño americano, las únicas víctimas no son los nuestros, también los acompañan en la tragedia los vecinos de países del sur que hacen una escala difícil en Guatemala y se las ven aún más negras cuando tienen que lidiar con la terrible migra mexicana, en este caso, la del estado de Chiapas. Por ejemplo, en una escena poco explícita pero sí de una hermosa sutileza, vemos cómo la protagonista de Sin Nombre, la adolescente hondureña Sayra, junto a su tío y su padre, son “extorsionados” cuando los revisan las autoridades migratorias de nuestro país bajo el pretexto de una revisión. La escena siguiente los muestra con mayor precariedad económica y a la espera de un tren que los ayude a cruzar por territorio mexicano.

La trama es evidente. Sayra y sus acompañantes desean pasar a Estados Unidos pero lo que hace a esta producción “peculiar” y hasta cierto punto increíble, es la relación que Sayra establece con El Casper, un integrante de una pandilla de origen salvadoreño (establecida ya en territorio nacional y ampliamente en la unión americana) que intenta huir de sus filas después de haber desertado de una forma violenta y haber sufrido un maltrecho amoroso. De hecho, la persecución de los maras en contra de El Casper es lo que complementa el conflicto y de alguna forma, utiliza como pretexto para que éste decida ayudar a la adolescente centroamericana.
Sin Nombre devela la red de complicidades que existen en torno a un tema por demás conocido y no centra su esfuerzo en analizar el fenómeno de las pandillas, ya que sólo lo utiliza como marco de referencia para el personaje antes mencionado. Prácticamente da lo mismo que sean maras o neonazis, narcotraficantes o tratantes de blancas. Lo que importa en todo caso es mostrar que hay quienes se sienten nacidos para perder y quienes nacen en la miseria y desean escapar de ella, aunque en ello se les vaya la vida o incluso la pierdan, como sucede con muchos migrantes en el mundo.
Amy Caufman y Canana Producciones, productores de esta cinta, apuestan por conducirnos a una realidad bastante cruda, arropados por una serie de escenas violentas muy bien desarrolladas en cuanto a montaje se refiere, pero no muestran más violencia de lo que este fenómeno es por sí mismo. Vale la pena trepar a la cima de los vagones por donde nos lleva el metraje de esta producción mexicana que contó con el apoyo del Instituto Sundance.




Texto publicado el domingo 31 de Mayo de 2009, en la columna quincenal de cine Butaca Sinestésica RKO 281, del suplemento de cultura Letras de Cambio, del periódico Cambio de Michoacán.

lunes 4 de mayo de 2009

Cuando el cine se transformó en un blockbuster catarriento.

Por: Alberto Zúñiga Rodríguez / betursus@yahoo.com.mx

Esta crisis no podía ser más cinematográfica. De verdad, de un par de semanas a la fecha, uno se siente dentro de los fotogramas del apocalipsis encarnado en un terruño llamado México. Un espectacular paraje surrealista. Y es que los ingredientes de este filme engranan y se integran del tal forma que la expectación del “respetable” no podía ser mejor y sus reacciones… ¡qué decir de ellas!, las que cualquier guionista profesional desearía para su obra: paranoia intensa, delirio de persecución, histeria colectiva, pánico abrumador, risa nerviosa, exceso de escepticismo y humor negro que deriva en llanto o alegría. Sentimientos que, por supuesto, subyacen de una envidiable combinación de temas y subtramas (a continuación enlistados):
1. El narcotráfico en su máximo esplendor.
2. Aprietos económicos permanentes (esto no es nada raro, pero vaya que importa).
3. Medios de comunicación masiva, especialmente las televisoras, en su papel circense de alarmistas y desinformadores profesionales.
4. Elecciones federales en puerta (otra pulga más para el perro flaco) y la aprobación de leyes que el pueblo ni se ha enterado.
5. La presencia de organismos internacionales como la OMS (Organización Mundial de la Salud), con muchas ganas de aportar unos millones para el respaldo de la economía nacional. El Fondo Monetario Internacional y el Banco Mundial también figuran por aquí.
6. Supuestos agentes terroristas financieros internacionales ambulatorios (qué chic sonó esto).
7. Gente en la histeria por conseguir un tapabocas y hacer compras desmesuradas de supermercado, con medicina antiviral incluida a como de lugar y a cualquier precio.
8. Un presidente y su gabinete que dan conferencias de prensa a causa de la mutación de un virus desconocido proveniente de la combinación de tres entes que en algún momento tuvieron que tocarse, frotarse, meterse unos con otros o juntarse de alguna forma (pollos, cerdos y humanos, usted elige la combinación)… y
9. El gobierno de los Estados Unidos que no puede faltar.

Referencias cinematográficas de este tipo sobran. Triunfalistas normalmente ellas. Lo interesante de este filme es que no estamos frente a una estructura tradicional IDC (inicio-desarrollo-conclusión), ya que se parece más a alguno de carácter futurista, casi como un videojuego, con los obvios rasgos interactivos donde el usuario tiene la última palabra y la conducción de la trama. Con una fotografía llena de matices azules –por el tema salubre hospitalario- y con secuencias teñidas de un rojo intenso que cualquier productor comercial añoraría para vender más taquilla. Los zombies aparecen muy esporádicamente por aquello de la verosimilitud. El montaje, por supuesto, incluye gráficos de los titulares de periódicos y algunos ralentizados con violines de fondo para acentuar el número de muertos (cómo se nos olvida cuánta gente fallece diariamente por falta de agua)…En fin, como no hay cines a los cuales acudir, esta butaca se conforma con disfrutar de este tremendo éxito veraniego con un final incierto y con cambios incesantes. Ojalá que nos veamos pronto en el cine –cuando lo abran- y esperemos nuestro clásico terrible verano cinematográfico que desde algunos años hemos reseñado en este espacio. Si ya terminó de leer esta columna, lávese las manos, por favor.
Texto publicado el domingo 3 de Mayo de 2009, en la columna quincenal de cine Butaca Sinestésica RKO 281, del suplemento de cultura Letras de Cambio, del periódico Cambio de Michoacán.

viernes 17 de abril de 2009

La lucha de la profesión (a veces eterna, a veces dolorosa).

Por: Alberto Zúñiga Rodríguez / betursus@yahoo.com.mx

A mi gran maestro y amigo, Enrique Villegas, por su próximo aniversario de vida y quien me ayudó a reafirmar mi vocación-profesión.

Hace algunos años, por lo menos 5, charlaba con un desconocido en la barra de un bar. Esa noche esperaba a una amiga que se había demorado más de lo habitual y que de hecho nunca llegó. Su servidor no tenía prisa, ni un asunto amoroso que atender con ella (quien pensó que habíamos quedado de vernos la noche siguiente y cayó rendida a las extremidades de Morfeo). Gracias a dicha “espera”, esa ocasión pude tender un diálogo profundo con este interlocutor anónimo –nunca me dijo su nombre- que se enredaba y viajaba entre temas como los sueños (desde la mirada en que uno se vislumbra a futuro cuando se es pequeño), el trabajo cotidiano, las diferentes vocaciones profesionales a las que todos en algún momento aspiramos y por supuesto, el amor, pero no sólo de pareja. Admito que fue una charla muy extraña, incluso teñida de una atmósfera quasi cinematográfica, pero bastante grata, por demás significativa y mejor aún, sin el típico cliché de 2 machines despechados que beben cuantiosas cantidades de cerveza bajo la luz neón de una taberna. De hecho, hoy recuerdo ese encuentro con mucha precisión después de ver sobre el lienzo blanco iluminado por esa peculiar luz multicromática, la última cinta de un gran director que admiro profundamente: Darren Aronofsky con El Luchador (The Wrestler, 2008). Y es que no puedo dejar de asociarla a otro momento de mi vida porque en esta plática, con este hombre de unos 48 años aproximadamente, descubrí que existimos personas que nacimos con una vocación, con una especie de misión en la vida y habemos otros cuantos que la descubrimos con el tiempo o después de renunciar, como en el amor y los sueños, a otras posibilidades. Es muy cierto también que, por las circunstancias que ustedes gusten y manden, otro porcentaje de personas terminamos siendo y haciendo lo que menos imaginamos o en situaciones más extremas, algo que odiamos hasta el fastidio interminable o sin alguna presunta escapatoria. De la manera que esto sea, hoy en día me sigo preguntando si uno es lo que hace o lo que ama o, sin en mi caso, pudiera hacer otra cosa que lo que realizo, soñé o decidí para mi vida. Sobre estas escabrosas mareas vivenciales nos sumerge la trama de El Luchador, con el impecable regreso de Mickey Rourke en el papel protagónico (y casi autobiográfico) del “carnero” Randy Robinson; un gladiador profesional de lucha libre que está a punto de retirarse, con una senda de cicatrices que le recuerdan lo grandioso que fue durante la década de los 80, pero al mismo tiempo, su decrépito estado actual que lo obliga a buscar otra profesión dada su condición bancarrota. Por si esta llave al pescuezo no fuera suficiente, Randy tiene que driblar la nada menos dolorosa batalla contra la soledad, en la cual aspira a reencontrarse de nuevo con su hija (a quien prácticamente nunca atendió) y encontrar en una bailarina de tabledance –con Marisa Tomei al frente de este personaje- el amor idílico de una pareja.

Estamos frente a una cinta que aparentemente rompe con el esquema de montaje, dirección y argumento al que Aronofsky nos había subordinado en otros de sus títulos, como la ultra fragosa Pi, El orden del caos (1998), la milenaria y estridente Requiém por un Sueño (2000) o la alucinante Fuente de la Vida (2006). Todas ellas recomendables, como este luchador que aparentemente nos vende circo, al que no le hace falta un escandaloso soundtrack, pero su pan y su gloria le duran hasta que su físico se lo permite. ¿Acaso podría ser la historia de los boxeadores, de algún futbolista o incluso algún rockstar? Corran a verla.

Texto publicado el domingo 19 de Abril de 2009, en la columna quincenal de cine Butaca Sinestésica RKO 281, del suplemento de cultura Letras de Cambio, del periódico Cambio de Michoacán.

viernes 10 de abril de 2009

La (TSNR) en La Elegida.

Por: Alberto Zúñiga Rodríguez / betursus@yahoo.com.mx

Algunos autores son terriblemente particulares en el uso del lenguaje cinematográfico. Utilizan abreviaciones para todo y si alguien las desconoce se encuentra en un serio conflicto en la lectura de una explicación teórica-cinematográfica. Me refiero concretamente a lo que se conoce en el lenguaje de Cervantes como la Tensión Sexual No Resuelta (TSNR) o la Unsolved Sexual Tension (UST). Resulta bastante nefasto que un escritor de por sentado que su lector sabe o domina el uso referencial o significante de las siglas que maneja, especialmente cuando se trata de un texto que habla sobre la parte más universal de la humanidad: los sentimientos. Y si esto pasa a nivel escrito, la experiencia se magnifica cuando dichas siglas aparecen en una conversación oral (me da la sensación como si uno estuviera hablando con un doctor o un publicista que raya en lo snob).
Estoy de acuerdo que la experiencia y el nivel de especialidad de los textos puedan variar o ser alto por sí mismos, pero vamos aclarar algo, la teoría del cine a nivel narrativo dista por mucho de ser un tratado de física o química. Si por principio de cuentas estos autores se tomaran los 33 o 56 segundos (y de verdad que esto es rayar en la exageración) que les toma escribir completa la frase o la palabra, una vez y al inicio de su texto, otro gallo nos cantaría y esta columna hubiese comenzado en la clásica intentona de reseñar una película, hoy concretamente, la última de la permanentemente nostálgica directora catalana, Isabel Coixet: La Elegida (Elegy, 2008).


La historia nos adentra en la vida de David Kepesh, un profesor universitario sesentón que gusta de seducir a sus alumnas, pero anteponiendo una barrera emocional a sus encuentros. Èl (sorprendentemente interpretado por Ben Kingsley y con unos niveles de contención dramática asombrosa) en su búsqueda del amor eterno y fugaz se enfrenta a una guapísima alumna de ascendencia cubana llamada Consuela (sí, con “a” al final) Castillo, aquí representada bajo una escultural Penélope Cruz. La relación que se deriva y nos envuelve durante todo el conflicto del protagonista es la típica que conocemos bajo la frase antes anunciada: Tensión Sexual No Resuelta, frecuentemente utilizada en telenovelas, pero sobre todo series tipo Friends, Lost y un enorme etcétera que no deja de utilizar esta exitosa fórmula. Encuentros de este tipo se caracterizan por el deseo emotivo-sexual, o incluso afectivo, que se da por parte de ambas partes, pero que cuando parecen ocurrir, algo sucede para postergarlos. En La Elegida desaparece casi de inmediato cuando David en los primeros 30 minutos conquista a Consuela, sin embargo, se incrementa cuando terminan su relación y el tiempo hace de las suyas. Para ambos el camino se complica y el implacable tiempo se desliza por las respectivas elipsis que conjugan dos historias paralelas: por una lado, el mejor amigo de Kepesh ha muerto y su hijo, que lo ha juzgado desde el momento en que se divorció de su madre por su moral libertina, ahora requiere de su ayuda. Sin duda, un filme que se cocina a fuego lento y con secuencias de igual cadencia, pero que se disfruta en la inteligencia de su guión, el cual se basa en la novela homónima de Philip Roth.
De verdad vale la pena sentir la seducción que propone la directora catalana porque nos invita a zarpar por mareas que nos son a todos propias, el amor, el odio, la pasión, los celos y el desprecio. Parsimoniosa quizá para quienes disfrutan de lo bélico, pero una excelente parcela llena de palabras envueltas por un celuloide que nos permite seguir reafirmando que la vida es única y que los amores eternos siempre nos acompañan, aunque se hayan marchado desde hace muchos años. Brindemos por ellos y por las buenas cinta de Isabel Coixet (otras recomendaciones de ella: Mi vida sin mí, 2003 y La vida Secreta de las Palabras, 2005).

Texto publicado el domingo 5 de Abril de 2009, en la columna quincenal de cine Butaca Sinestésica RKO 281, del suplemento de cultura Letras de Cambio, del periódico Cambio de Michoacán.